Hay muchos desiertos, hay muchos pueblos pintorescos y hay muchos extraños fenómenos de la naturaleza en el mundo, pero hay pocos lugares que reúnan todas estas condiciones ¿ya conoces el pueblo más popular de todos los desiertos?

San Pedro de Atacama es un destino único, un lugar que parece haber sido creado para una película de ciencia ficción. Ubicado en el desierto de Atacama, es uno de los atractivos turísticos más visitados en Chile y es también el hogar de muchos chilenos que decidieron cambiar sus vidas de ciudad para radicarse en un lugar apartado, pero aún interesante.

San Pedro de Atacama es un pueblito muy pequeño que tiene como centro una única calle llamada Caracoles. En esta pequeña avenida de tierra, convergen agencias de turismo con restaurantes, tiendas de artesanía, heladerías y hostales. En la mañana y en la tarde la callecita está vacía, pero al ponerse el sol turistas y lugareños salen de sus alojamientos y casas para pasear, contratar tours, cenar rico y conocer a personas de diferentes países. 

Hasta este punto del artículo San Pedro de Atacama suena como cualquier otro pueblo cosmopolita, así como podría serlo Puerto Natales, Puerto Varas o  Pucón, sin embargo este pueblo se diferencia de los anteriores mencionados por una tremenda razón: está en el medio de un árido desierto, entonces ¿por qué llegan tantas personas hasta acá?

La Luna, los cuerpos flotantes y el espiráculo de la Tierra

Aproximadamente a las 4 de la madrugada comienza la caravana de mini vans a salir de San Pedro de Atacama. Se dirigen hacia tierras altas,  4.200 metros de altura para ser exacta. Mucho antes de que salga el sol, la Tierra ya se ha levantado y comienza su actividad liberando chorros de agua hacia el vacío. Este fenómeno es característico de los Géisers, fuentes de agua caliente que hacen erupción cada cierto tiempo. En el mundo hay sólo 1000 de estos y uno de los campos más grandes está en el Tatio, a 78 km de San Pedro de Atacama. 

El fenómeno, denominado por los lugareños como “el abuelo que no dejaba de llorar”, no es el único que llama la atención de los alrededores de San Pedro de Atacama. A tan sólo 57 km del pueblo, hay siete lagunas de color esmeralda, que enmarcadas por la cordillera de la Sal, forman un paisaje onírico como ningún otro. Además de su belleza, las también conocidas como lagunas de Baltinache, se han convertido en uno de los atractivos turísticos más llamativos de San Pedro por la particularidad de sus aguas, que concentran más sal incluso que el mar muerto y que por ende hacen flotar al cuerpo humano. 

Un día perfecto comenzaría con las lagunas de Baltinache y culminaría con una visita al destino estrella de la zona para ver el atardecer; el Valle de la Luna. Para presenciar el espectáculo, hay que subir caminando una enorme duna, desde donde se puede apreciar la Cordillera de la Sal tornándose anaranjada, rosa y morada a medida que el sol se esconde. Una vez el cielo está oscuro, los vehículos motorizados comienzan su partida, pero no todos los visitantes dejan el lugar. Algunos esperan unos minutos para tomar sus bicicletas y pedalear hasta el pueblo con tan sólo una linterna y la vía láctea sobre sus cabezas.  

Gustos de nicho en Marte y en el salar

Valle de la Muert le dicen algunos, pero en realidad su nombre es Valle de Marte, por el color de la arena que lo compone. Se trata de una zona árida de dunas donde se realiza uno de los deportes aventura más populares de San Pedro de Atacama: el sandboard. Con una tabla parecida a la de snowboard, los más intrépidos se lanzan desde la cima de una enorme duna y se deslizan fluidamente por su ladera. Otros simplemente fotografían este lugar donde fácilmente se pueden  imaginar marcianos que salen de sus recovecos.

Pero el atractivo top para la mayoría de los fotógrafos no es el Valle de Marte, si no que la laguna Chaxa, donde viven hermosos flamencos rosados, que se dejan retratar de cerca si se llega en la época adecuada. Otro lugar para fotografiar flamencos es Tebinquinche, una laguna que se secó y dejó placas de sal donde también se alimentan estas aves. Este lugar es el segundo más solicitado para ver el atardecer y por buenas razones. Los colores del sol al ponerse hacen la perfecta postal al reflejarse en las lagunas blancas. 

En el mismo salar de Atacama, entre la laguna Chaxa y Tebinquinche están los ojos del Salar, dos piscinas de agua dulce y un fondo que algunos intrépidos buscan sin éxito. Se dice que son tan profundos que ningún humano ha llegado hasta su final, y aunque lanzarse a esas aguas oscuras puede sonar como un deporte aventura, es según muchos la mejor opción para refrescarse y escapar del intenso sol del desierto por unos segundos.

Los otros

Estos no son los únicos lugares que se pueden visitar en San Pedro de Atacama. Están también las lagunas altiplánicas, la laguna Céjar, Piedras Rojas, las termas de Puritama, el volcán Lascar y muchos otros que unos pocos mantienen en secreto para darlos a conocer masivamente en el momento adecuado. 

Al parecer todos esos citadinos que se vinieron a esta comisura del Universo lo hicieron por una buena razón. Y es que encontraron la gallina de los huevos de oro, un lugar de una magia inexplicable donde los fenómenos naturales únicos y atractivos no dejan de surgir.

Viva a experiência